Thursday, August 21, 2014

Entrevista a Miresha León (primera parte)




Tranny peruana que se respeta, está en esta ocasión con una chica que ha participado en una serie de concursos de belleza y viene participando con su show en diferentes discotecas del medio. Su nombre es Miresha León y el día de hoy nos va a contar un poco de su vida y sueños

1. Cuéntanos un poco de tus inicios en el arte y en los concursos de belleza

2. ¿Cómo has ido desarrollándote en este proceso del mundo del espectáculo?

3. ¿Qué recuerdos guardas con más cariño?

4. Cuéntanos un poco de los certámenes en que has participado y como has salido en ellos



Miresha:
Hola muchas gracias por esta entrevista me siento contenta.

1.      Crecí en Comas, donde empecé en una conocida discoteca del boulevard de Comas donde conocí mucha gente del ambiente. Me sentí libre, los lunes solo esos días iba

Un día me dijeron si podía participar en el miss comas gay a la cual acepte contenta. Fue mi primera vez en todo. En pisar escenario, en modelar, en salir a público

Quede en segundo lugar, el cual me fue bien para ser mi primera vez

2.  Me fui desarrollándome poco apoco perfil bajo siempre con muchas ganas de salir en escenarios

Admiraba a Naamin Timoico y Coco Marusix. A las cuales veía su show y me imaginaba ser yo y me propuse hacerlo y encaminar el mundo del espectáculo...

3. tengo varios recuerdos de mi niñez de mi adolescencia y de cuando empecé a ser tranny

De mi niñez cuando pasaba unidos con mi familia humildes per juntos.

Cuando empecé a ser tranny me acuerdo que mi hermana me acompaño a comprar mis primeros vestidos como mujer eso me ayudo y me clavo para siempre

4. Bueno he participado varias veces algunas veces he triunfado otras he fracasado no todo en la vida se puede ganar siempre

Pero siempre he resaltado y siendo humilde y teniendo las ganas de ganar. Mi primer triunfo fue Reina de reinas en Comas. Luego gane en un concurso de talentos en el Valetodo ese mismo año 2006. Empezando y siendo muy niña en este mundo

Luego viaje a Buenos Aires y concurse en el miss universo que organizaban allá. Quede en segundo lugar y gane miss elegancia 2009

Mas adelante, deje muchos años este mundo por varios motivos. Al regresar decidí volver a lo que me gusta sin dejar mis sueños



2013 Fue mi año

Aunque casi me muero tras un mal en la vesícula, tuve cálculos, y eso casi me mata. Me opere salí bien me recupere gracias a la ayuda de mi familia y a mi novio, que me apoyo en todo.

Después de esa recuperación, me invitaron a la selva a participar en Reina de la primavera 2013.  Donde se tenía que mostrar no solo belleza si no también talento

Fui allá arrase con todas, gane mejor talento y la corona

Luego volví, y me invitaron a la Miss Bellísima Internacional donde era un concurso más fuerte y competitivo, duraba un mes.

Cada domingo se lucía un traje nuevo, también arrase.

Mejor traje de baño

Mejor talento

Miss elegancia

Y la corona de Miss Bellísima Internacional 2013

Josangel Ortiz















Travestis de closet: Permisos y preocupaciones




por Sharom Nadine Memmbers


Los permisos que nos damos y las preocupaciones que tenemos, muestran la mujer que somos.
A veces, nuestras horas solitarias o bien acompañadas, nuestros ratos en femenino, nuestras escapadas y nuestras noches secretas, son el mejor momento para experimentar, ya sea en la realidad o soñando despiertas, podemos darnos el permiso de explorar rincones de nuestra personalidad que ni siquiera sabíamos que existían y hacer cosas que nunca nadie se imaginaría que podríamos hacer, si siquiera nosotras mismas.

Soñar con que se sentirá besar a un chico, cuando siempre tu única atracción fue a las mujeres, ver aquella película que nunca reconocerías en público haber visto, bailar y cantar aquellas canciones que ni loco reconocerías entre tus amigos conocer, inventarte mundos de fantasía y en algunas ocasiones vivirlos; son las cosas que te aceleran el pulso y hace que se te escape una sonrisa pícara o un gemido de gusto.

Pero también, las cosas que nos preocupan, cambian conforme cambia nuestro ajuste al mundo femenino. Nuestra sensibilidad se agudiza y nuestros afectos se endulzan, tendemos más hacia la femineidad en ese aspecto también, no es todo piel y ropa, es también un corazón de fémina que comienza a latir más fuerte.

La solidaridad, la ternura, la compasión y la empatía, esos valores que normalmente se relacionan con la hembra de la especie, se hacen presentes en nosotras, haciéndonos sentir un poco más como ellas.
Es común en nosotras adoptar las actitudes y los comportamientos que relacionamos con lo femenino, con lo mujeril, con lo que se nos hace deseables de nuestras madres, hermanas, tías, maestras, amigas, incluso actrices y cantantes que vimos en la tv, y todas aquellas mujeres con las que alguna vez tuvimos roce o dejaron una fuerte impresión en nosotras, emularlas es una forma de honrarlas, de reconocerles y a la vez de aprender, de mostrarnos como debemos reaccionar, hacer y sentir para hacer que nuestro lado más de mujer viva a plenitud.

No existe una de nosotras que no halla sentido que su lado más suave y comprensivo sale a flote cuando nos dejamos ser ella; pero hay que recordar que las mujeres no son sólo "sugar and spice and everything nice" como dirían mis amigas de habla inglesa, una mujer es divinamente intensa, emocional, apasionada y puede molestarse con la misma fuerza con la que hace el amor; y esas características, parece que también se cuelan en nuestra personalidad y accesorizan nuestro outfit del día.

Esos permisos y esas preocupaciones, son quienes somos, son quienes hemos aprendido a ser.

Wednesday, August 20, 2014

Identidad de genero


Heterosexuales que quieren sexo con transexuales





Heterosexuales que mueren por una noche de sexo con travestis y otros que se enamoran sin prejuicios. Una realidad que vale la pena conocer.

Crecimos con un estereotipo de familia: padre (hombre), madre (mujer) e hijos. Formar una familia bajo los factores naturales y con dos tipos de géneros: macho y hembra. Sin embargo, ya no hay verdades absolutas en el sexo y en el amor.

Cada uno elige qué quiere, qué desea y qué hace y por eso existen sexos y sexualidades. En biología, el sexo es un proceso de combinación y mezcla de rasgos genéticos a menudo dando por resultado la especialización de organismos en variedades femeninas y masculinas.

Mientras que la sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan el sexo de cada individuo. También, desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociadas a la búsqueda del placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo en la vida.

Entonces, si está directamente relacionado con la búsqueda de placer personal, cada uno tiene derecho a elegir con quien desarrollar su sexualidad.

“El abanico de posibilidades se abre, de tal manera que una mujer trans puede tener deseos de estar con un hombre o una mujer; o un hombre heterosexual podría verse deseando a una mujer (biológica y psicológicamente constituida) o a una mujer trans (travesti o transexual)”, aclaró el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo.

Hay quienes piensan que detrás de un hombre que se relaciona con una travesti, hay un gay reprimido. Para lo que el doctor aclara: “No es así. Es un varón, es heterosexual. A estos hombres heterosexuales les atrae el cuerpo femenino, se sienten fascinados por sus curvas, la sensualidad, y hasta la libertad para el juego erótico”.

Y agregó: “Los varones que buscan tener relaciones con travestis no lo hacen sólo por mero juego o por salir con amigos a una aventura exótica. Les gusta y lo disfrutan, sólo que unos pocos se animan a decirlo”.


“Soy infiel con una chica trans”

Aunque las relaciones sexuales y amorosas que de desarrollan entre un heterosexual y una travesti se plantean de una forma simple, también existen hombres, en pareja o casados, que esconden sus gustos por mujeres transgéneros.

“Los hombres que desean a una chica trans, y están en pareja, se ven en una disyuntiva angustiante, mucho más que si la otra opción fuera una mujer. Los que no pueden confesar su atracción prefieren ocultarlo. No obstante, la conducta que adoptan puede llamar la atención: llamados encubiertos, frecuentes salidas nocturnas, uso desmedido del chat o ingreso a páginas de prostitutas trans. En la cama pueden mostrar una disminución del deseo o una exaltación del mismo cuando se exteriorizan fantasías que incluyan a travestis”, explicó el sexólogo.

“Un hombre heterosexual que desea a una mujer trans vive preso de la normatividad social, que no le permiten una expresión autentica de lo que siente”, anexó el profesional. “Tiene que cumplir con las reglas impuestas para un hombre biológico, que se siente hombre psicológicamente, pero que desea igual o más a una mujer transgénero que a una mujer biológicamente y psicológicamente configurada.”



La voz de las elegidas

La Reina de la Vendimia Gay del año 2012, Delfina Martínez dialogó con MDZ y expresó lo que ella considera que los hombres eligen de las travestis.

“Yo creo que son varios los factores que hacen que el hombre nos elija en la cama: el deseo de cumplir una fantasía mezclado con el morbo”, destacó Delfina.

Quien además contó que a la hora de contratar servicios sexuales el hombre tiene muy claro lo que busca en una travesti. “Entre nosotras hablamos y coincidimos que no existe un hombre que no pida sexo oral”, confesó y agregó:

“Creo que somos la combinación perfecta para ellos. Fuimos hombres y conocemos cada cosa que les causa placer, pero en un cuerpo de mujer”.

Si hablamos exclusivamente de sexo, el hombre casado busca cumplir sus fantasías mientras que el joven explora y elegí entrar en el mundo de las aventuras.

“Cada vez son más los adolescentes que nos buscan, sin preocuparles el qué dirán. Antes no se animaban a besarte en público, ahora no hay tabú y esos es consecuencia del boca en boca”, aportó la ex reina de la Vendimia Gay.

Por otro lado, otra travesti mendocina que no quiso revelar su identidad opinó: “Quizás porque se sienten reprimidos sexualmente. O tal vez encuentran en nosotras una cierta libertad sexual que la propia sociedad no le permite tenerla”.

Pero en esas noches de exceso; alcohol, drogas y descontrol “a los chicos no les importa nada. Están tan desinhibidos que ni si quiera se cuidan. Pero saben muy bien con quien se están acostando y lo eligen”, cerró Delfina.

Pero parece que el morbo y las ansias de probar cosas nuevas no es un aspecto que le compete exclusivamente al hombre. En el mundo trans, las chicas confiesan que las mujeres también acompañan a sus parejas en la realización de esta fantasías. Es un factor común encontrar una pareja que elija una noche de sexo con una travesti. ¿Un trío perfecto para él?



¿Y el hombre que se enamora de la travesti?

Cuántos hombres heterosexuales eligen formar una familia con una persona trans. Se enamoran, se casan y adoptan hijos para realizarse como personas.

Está clarísimo que sí existe oferta es por que hay demanda. “El tema está en que nosotras somos cada vez más femeninas que hasta ellos mismo se confunden”, opinó Delfina Martínez.

Delfina está en pareja con un chico heterosexual que asume y acepta su condición sexual. “Él se enamoró de mí como persona, yo soy su mujer y su novia. En nuestra relación él cumple el rol de hombre y yo de la mujer”, añadió.

Así como los hombres y mujeres homosexuales asumen sus gustos, los aceptan y lo viven con libertada, los trans también encontraron su forma. Sin embargo, el motor base del comportamiento sexual humano siguen siendo los instintos, aunque su forma y expresión dependen de la cultura y de elecciones personales; esto da lugar a una gama muy compleja de comportamientos sexuales. Entonces, el hombre que elige una y otra vez a una chica trans, ¿estará desarrollando una nueva forma de vivir la sexualidad? ¿Por qué no puede ser una opción más?

http://www.taringa.net/posts/offtopic/17796870/Heterosexuales-que-quieren-sexo-con-transexuales.html

Saturday, August 16, 2014

Técnicas de feminización de la voz



Introducción

Este documento es una colección de sugerencias prácticas e ideas para auto-ayudar en la feminización de la voz, desarrolladas por un grupo de transexuales M2F en la Looking Glass Society.

Ni las hormonas ni la cirugía genital representan 'liquidar' una voz masculina, y la cirugía de cambio de voz está ampliamente reconocida como no aconsejable, adicionalmente se considerada sólo como una solución parcial. Así, el entrenamiento del habla es necesario para producir una "voz femenina" satisfactoria.

Al principio, puede parecer duro concentrarse sobre todas las diferentes facetas para producir una voz femenina, y se producirán descuidos. La única solución es practicar y practicar otra vez hasta que gradualmente se convierta en una segunda naturaleza.

Los métodos

1-¡Cantar!.
Para disminuir la caja de resonancia, extender la amplitud de tono, y ayudar a desarrollar un buen control, puede ser de una gran ayuda escoger a una vocalista femenina que guste, preferiblemente una con una voz relativamente profunda, y cantar sola. El entrenamiento musical puede significar además realizar ejercicios de canto, como escalas musicales.

2-Subir la posición del cartílago de la laringe:
Subirlo eleva tu tono de voz y decrece la característica de resonancia masculina (El cartílago de la laringe es una pieza 'móvil' de la laringe que uno puede notar como sube si coloca la mano en la garganta y canta una escala musical ("Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do")). El objetivo aquí es aumentar la línea de referencia inferior del tono de voz que se tenía previamente, e incrementar todavía más el tono cuando se habla con énfasis.

Por ejemplo puedes decidir que tu tono inferior masculino de base es el DO, elevar el tono de base hasta por ejemplo "FA" o "SOL" seria suficiente. Pero no excederse elevando el tono de voz: una voz que suene chillona, o de falsete, es muy inadecuada para una mujer adulta. El ajuste del tono es un compromiso hablando en términos técnicos debe estarse encima de los 160Hz; si se tiene acceso a un instrumento musical esto es más o menos un SOL debajo del DO medio.

Por supuesto, cada una parte con una voz original diferente y alguien puede elevar la voz más que otras sin sonar chillona. Puedes encontrarlo algo cansado al principio, ya que no se está acostumbrada a hablar en este registro, pero se volverá confortable con un poco de práctica. Si no es así, probablemente se está intentando forzar el tono de la voz demasiado alto.

3-Abrir parcialmente la glotis cuando se hable:
La posición de la glotis controla la cantidad de aire que pasa a través de las cuerdas vocales. Cuando se grita en lugar de hablar, cuando se susurra, o cuando se produce una voz 'sorda' (cuando las cuerdas vocales no vibran, como 'hhh' o 'sss'), la glotis está plenamente abierta y el aire pasa a través de las cuerdas vocales. Con la glotis firmemente cerrada, todo el aire es forzado a través de las cuerdas vocales, produciendo una voz plena y que suena típicamente masculina. Se necesita intentar una voz en posición de 'semi-susurro' que elimina la voz que suena fuerte con una resonancia pesada en el tórax, y que da una cualidad refrescante a la voz.

Puede oírse la diferencia entre los sonidos fuertes o no comparando el sonido de S y Z (pronunciar 'sss' y 'zzz', y sentir como las cuerdas vocales vibran en la Z pero no en la S). Debe intentarse encontrar un punto intermedio entre una voz no sonora (susurrada), y una completamente sonora voz de 'hombre'.

Intenta decir la palabra 'hay', y presta atención entre como cambia entre el sonido débil de la H y el fuerte de la A: di muy lentamente ('hhhhhaaaay') y siente el cambio en las cuerdas vocales cuando tu voz se desliza desde la débil 'hhh' a la sonora vocal 'aaa'. Intenta, en ese momento, detenerte antes de alcanzar la voz completamente sonora, debería producir un sonido 'aaa' blando, fresco (femenino).

Intenta ahora aprender siempre a usar esa posición semiabierta para todas los sonidos fuertes. Es una mera cuestión de práctica.

4-Sitúa el énfasis en el tono, no en el volumen:
Una entonación más alta enfatiza. Los hombres enfatizan en su forma de hablar variando su volumen, pero mantienen su tono en un rango muy estrecho; por otra parte las mujeres mantienen el volumen de su voz mucho más constante pero varían su tono en gran medida para enfatizar.

5-Habla lentamente. Exprésate con claridad:
Especialmente las consonantes al principio y final de las palabras. No hables entre dientes; una voz clara requiere justamente mucho movimiento de los labios. En general, las mujeres hablan con mucha mayor claridad y precisión que los hombres.

6-Marca el paso de tu habla cuidadosamente:
Empieza y acaba las frases lenta y suavemente; no hables abruptamente. No te ‘tragues’ pronombres, artículos u otras ‘pequeñas palabras’ al principio y fin de las frases. La forma de hablar de los hombres tiende a caracterizarse en lo que los terapeutas del habla llaman ‘fuerte ataque’ --- la primera sílaba es pronunciada muy fuerte, y fácilmente. Las mujeres usualmente empiezan una frase más suavemente.

7-Utiliza el contenido adecuado:
Mujeres y hombres tienden a hablar de las mismas cosas de diferentes maneras; lo que se dice contiene claves del género, tanto más que el cómo se dice. Las mujeres tienden a concentrarse más en los pensamientos y sentimientos, mientras que los hombres se concentran sobre objetos y acciones. Los hombres usan más ‘atajos’, términos coloquiales y también palabrotas.

Una forma simple de ilustrarlo es imaginar a alguien preguntando a un amigo si irá a tomar algo después del trabajo. Un hombre diría algo como ‘¿Bajas al Pub?’: demasiado abrupto, usando el mínimo de palabras y concentrándose en la acción deseada de una forma impersonal. Una mujer diría ‘¿Te apetecerá ir a tomar algo esta noche?: concentrándose en los sentimientos y deseos de sus amigos, personal, y no abreviado.

8-Presta atención a la posición de la lengua:
La lengua está más alta y plana en mujeres que en hombres. Esto proporciona sonidos ‘dentales’ (en los que se utilizan los dientes, como la T y D) blandos, frescos, casi una sibilante característica en la mujer. Decir ‘tttt’ como un hombre, luego ‘ssss’; encuentra la posición intermedia, que es la posición de las mujeres para las letras T y D; igual para el sonido TH, etc. Usa el suficiente aire para obtener un sonido cristalino.

9-Utiliza la forma correcta de tus labios:
Una ligera sonrisa ayuda, y en cualquier caso es la expresión ‘final’ de una mujer. ‘Redondear’ los labios (un ligero puchero), y un buen movimiento de labios, ayuda a producir una voz pronunciada con claridad.

10-Desarrolla resonancia de la cabeza:
Uno de los mayores problemas con que tienen que hacer frente las mujeres TS es a aprender a producir una voz blanda, femenina, para aprender luego cómo hablar en voz alta cuando es necesario sin que la voz vuelva a ser masculina. La mujer obtiene volumen usando las cavidades dentro de su cabeza que actúan de ‘caja de resonancia’ mientras que el hombre usa el tórax.

Para ganar una voz más fuerte femenina, desarrolla la resonancia de cabeza mejor que la resonancia de tórax --- abre tu boca un poco más, usa más aire, y 'empuja' tu voz arriba hacia la cabeza.

11-Escúchate:
Graba ejemplos de tu voz y escúchate a ti misma. Lee un pasaje de texto, escúchalo y sigue practicando. Puede ser útil leer este artículo en voz alta, practicando cada punto mientras se lee. Luego oírse y repetidamente ir afinando la voz.

http://lluvia-bell.blogspot.com/2011/09/tecnicas-de-feminizacion-de-la-voz_12.html

Los efectos de la terapia hormonal transgénero, mtf



La terapia hormonal por un MTF transgénero (hombre a mujer) se basa en los estrógenos. Hormonas producir características identificables que hacen que una persona de sexo masculino o femenino.

La terapia hormonal hará la voz de un MTF superior. La cantidad por la que se eleva puede variar de persona a persona. Las hormonas son a menudo combinado con entrenamiento de la voz para ayudar a un MTF lograr una amplia voz femenina.

El estrógeno se disipe el vello corporal. Brazos, piernas, cara y pelo de la axila todo será menos denso durante el uso de estrógenos. También retarda la calvicie en la cabeza y el pelo se espesa que ya está ahí.

Para un MTF, el estrógeno disminuye el deseo sexual y también puede afectar a la fuerza, el tamaño y la duración de la erección. Además, los testículos pueden atrofiarse (encogerse).

La piel se convertirá en curso más suave y menos con la terapia hormonal. El estrógeno se cree que ayuda a curar cicatrices y la piel también se vuelven más elásticos.

El estrógeno no causará un MTF para tener un punto o una dará la posibilidad de quedar embarazada. Estas dos funciones requieren un útero, los ovarios y el útero de una. El estrógeno no hará desaparecer el pene.

Friday, August 15, 2014

ADMINISTRACIÓN HORMONAL A TRANSEXUALES



 

Dr. Marcelo Mass

Se tienen que observar dos reglas básicas en la administración de hormonales en transgéneros:

1. La principal meta es la de ajustar los niveles plasmáticos de hormonas femeninas en el rango de estrógenos que se encuentran en la mujer, de la edad equivalente a la persona transgénero.
2. La utilización de mayores cantidades de hormonas feminizantes no es necesario y puede llevar a efectos secundarios no deseables.

El principal medicamento que se prescribe en este sentido son los estrógenos conjugados, como Premarin. Este tipo de productos son de utilidad para iniciar los procesos de feminización. El producto se obtiene de la orina de las yeguas embarazadas, aún cuando existen medicamentos sintéticos, la variabilidad de los efectos biológicos de estos últimos los hacen menos confiables.
Los cambios físicos que se pueden observar con los estrógenos conjugados son:

1. Aumento en senos, generalmente en dos años de tratamiento se llegan al máximo de su tamaño posible, el cual corresponde al que tienen las mujeres de la familia de la persona transgénero.
2. Disminución del tamaño de testículos y próstata
3. Aumento del tejido graso debajo de la piel, principalmente en caderas, piernas y glúteos.
4. Aumento ligero de peso por retensión de agua.
5. No hay cambio s en el tono de voz

Premarin debe de iniciarse con dosis de 1.25 a 2.5 mg al día

El aumento con progestágenos (progestona y progestinas), con los estrógenos pueden llevar a un aumento en el tamaño de los senos.

En personas mayores de 40 años, se recomienda utilizar estradiol transdermal, como parches de Estrovera o Estraderm (50 a 100 mg aplicados dos veces por semana a la piel). Esto minimiza el riesgo de inflamación a las venas o flebitis y la formación de coágulos.

En pacientes que se van a someter a cualquier tipo de cirugía, pero sobre todo de reasignación de sexo, se deben de suspender los hormonales de 2 a 3 semanas antes de la cirugía para evitar las posibilidad de formación de coágulos sanguíneos. Las hormonas se deberán volver a tomar 2 a 3 semanas después de la cirugía, si todo va bien. Otros agentes medicamentosos que pueden ser utilizados en vez de Premarín (hay personas alérgicas a este, son compuestos de estradiol, además de antiandrógenos, como la espironolactona. Otros compuestos.

Las complicaciones de utilización de estrógenos son:
1. Desarrollo de coágulos en piernas, pulmones, ojos y cerebro (trombo embolias).
2. Aumento de la probabilidad de cáncer de seno.
3. Enfermedades del hígado
4. Enfermedades cardiovasculares
5. Elevación de la presión arterial
6. Esterilidad
7. Irritabilidad, depresión o euforia
8. Disminución del deseo sexual
9. El fumar aumenta los riesgos de coágulos sanguíneos sobre todo en personas arriba de 40 años.

La progesterona es una hormona que se produce en la segunda fase del ciclo femenino. Provera o Depo-Provera, son las formas más utilizadas de esta sustancias. Estas hormonas corresponden a la forma sintética conocida como medroxi. Progesterona 2.5 a 10 mg/día por via oral es la forma de administarse . Las inyeccione de hydroxi progesterona (250 mg) se pueden administrar en una sola dosis al mes. La combinación de Estrógenos y Progestágenos (Premarin y Provera), pueden ser de utilidad para lograr el máximo tamaño de los senos en poco tiempo.

Los efectos secundarios más frecuentes con progestágenos son: coágulos, aumento de la frecuencia de cáncer de seno, enfermedades del hígado, esterilidad, depresión e irritabilidad. Disminución de la ejecución sexual, sin afectar el deseo sexual.

Espironolactona. Es un antiandrógeno que bloquea los niveles de testosterona, al nivel de su síntesis y de los receptores. Los niveles de estrógenos aumentan. Los niveles de espironolactona recomendados son de 200 a 600 mg al día, con una dosis inicial de 100 mg. Produce reducción del vello, aumento del tamaño de los senos, y dificultades en la erección.

Ciproterona. Esta sustancia comercialmente se llama androcur (50 mg)o anandron (150 mg). Esta sustancia produce un efecto sobre todo de caída de vello en piernas y brazos, pero pocos cambios en el vello de cara. Algunas personas que toman ciproterona, tienen dificultades para adaptarse a la oscuridad.

INFORMACIÓN MÉDICA SOBRE HORMONALES
Esta sección, contiene muchos términos médicos, y tiene como finalidad que se conozcan los pros y las contras de cada sustancia. Hay que tener en cuenta de que cada efecto secundario o indeseable se observa en algunos pacientes y no en todos, es decir, si por ejemplo, se dice que la penicilina puede provocar alergias, no quiere decir que esto ocurre en todas las personas y que debe de evitarse.
En general las sustancias aquí presentadas, fueron diseñadas para mujeres biológicas, por lo que las dosis y efectos secundarios sólo se conocen en ellas y no en otras personas, como los transgéneros. Siempre consulta a tú médico antes de iniciar un tratamiento, eso es lo maduro y adecuado.

TERAPIA DE FEMINIZACIÓN PARA TRANSGÉNEROS

Aspectos generales.

Una hormona es una sustancia que se elabora en el cuerpo. Se fabrica en sitios conocidos como glándulas y pueden ser de diferentes estructuras y tamaños. Algunas hormonas actúan sobre otras glándulas, por ejemplo la hormonas de la hipófisis (la glándula maestra o directora), trabajan en el tiroides, testículos y ovarios. También las hormonas actúan sobre tejidos del organismo que no son glándulas, por ejemplo la hormona del crecimiento trabaja sobre los cartílagos que están en los huesos y crecemos cuando somos niños.
Las hormonas de la hipófisis que controlan a los ovarios y testículos se llaman gonadotróficas, ya que a estas glándulas sexuales también se les conoce como gónadas y el término trofos significa estimulación. Los testículos como glándulas producen testosterona, que se encarga de actuar sobre el cuerpo produciendo los cambios de la pubertad: crecimiento de vello y barba, modificaciones en músculos y huesos y en el tono de nuestra voz, haciendo que esta sea más gruesa. Hasta antes de que se produzca la testosterona somos indistinguibles los hombres de la mujeres. Los ovarios producen estrógenos y progesterona. Los primeros son los responsables de la feminización, por ejemplo cambian la consistencia de la piel, la cual se hace suave y húmeda, distribuyen la grasa hacia las caderas y senos y en la mujer genética, hacen que se prepare el útero para la salida del óvulo. La progesterona es una hormona que ayuda a la gestación, es decir si el óvulo es fecundado por un espermatozoide, que el huevo así formado sea recibido en un tejido con muchos vasos sanguíneos y nutrientes que es el útero o matriz, si esto no ocurre, se cae el tejido para el embarazo (endometrio), y esto explica la menstruación.
Tanto los estrógenos, progesterona y testosterona, son hormonas que provienen de una estructura similar al colesterol, y comparten algunas propiedades. En las mujeres genéticas, al llegar a cierta edad, la cual es entre 40 y 50 años, dejan de producir estrógenos y progesterona y hay una etapa que se conoce como menopausia. En esta etapa hay un retroceso de todos los cambios que comentamos controlan los estrógenos, estos últimos se debe de sustituir por derivados sintéticos para mitigar las repercusiones en la mujer genética, como son osteoporosis (los huesos pierden calcio y se deforman); enfermedades del corazón, disminución del deseo sexual, y cambios en la piel, vello corporal, y respuesta sexual femenina. La progesterona, no es tan necesaria para que sea compensada en la menopausia, ya que tiene importancia solo para la gestación (embarazo).
La testosterona es importante para la fertilidad en el hombre (que los espermatozoides estén en óptimas condiciones), también es importante para el deseo sexual y regulan la producción de glóbulos rojos, deseo sexual y tamaño de los músculos. Tanto hombres como mujeres genéticas, producimos diversas cantidades de hormonas femeninas y masculinas, no hay hombres sin un poco de estrógenos, ni mujeres sin un poco de testosterona, pero el predominio de las otras hormonas es lo que hace la diferencia.

PROGRAMA DE EVALUACIÓN MÉDICA ANTES DE LA HORMONIZACIÓN

Es muy importante que antes de que inicies la toma de hormonas tengas una revisión médica completa. Es posible que tú te sientas muy bien de salud, pero te vas a someter a un proceso que implica recibir hormonas que no produce tú cuerpo en cantidades grandes, por lo que es VITAL que te sometas a esa revisión.
Lo ideal es que el médico que te hace el examen y te solicita las pruebas de laboratorio, sea el que te administre las hormonas y te evalúe periódicamente, pero eso no ocurre en nuestro país, en donde la mayoría de los médicos, inclusive mujeres, son homofóbicos y tienen una serie de prejuicios e ignorancia. Para darle la vuelta a ese obstáculo relativo, hay que acudir al médico y no informarle del motivo real de nuestro examen médico.
¿Por que es importante que él médico que nos revise sea quien supervise la hormonización?
Porqué él o ella están pendientes de los cambios, y pueden notar si las cosas no van como estaba planeado, llevan el expediente y pueden referir a la persona T al médico correspondientes según de presenten las complicaciones. En países de mayor aceptación de la condición transexual, existen especialistas en transgéneros y clínicas para su manejo, y están cubiertas por la seguridad médica.
Puntos importantes en el examen médico:

1. Historia familiar de hipertensión (presión alta), diabetes (azúcar en sangre en exceso), obesidad, enfermedades del hígado y de los riñones. Es muy importante los antecedentes de enfermedades de los nervios o psiquiátricas (depresión, adicción a las drogas, esquizofrenia). Recuerda que el antecedente positivo en alguna de estas áreas no invalida tu tratamiento hormonal, pero si implica ciertas precauciones. Por lo anterior debes de ir preparada con esa información, lo más detallada que puedas. No informar a tu doctor de este tipo de aspectos, es hacerte tonta a ti misma
2. Revisión de ojos y retina
3. Revisión de la tiroides (cuello)
4. Revisión de corazón y pulmones
5. Evaluación de genitales: Esta área es muy importante aun cuando no estés pensando en un cambio total. Hay que identificar si los testículos están en sus bolsas, si no hay problemas en tu pene. La región glútea y ano. En los glúteos o nalgas, es importante tomar el perímetro o medidas para hacer un seguimiento de su desarrollo (aumento), lo mismo que el tamaño de testículos y pene, los cuales tendrán una disminución de tamaño en el momento de la harmonización. Es necesario un tacto rectal, para detectar cualquier alteración de próstata (endurecimientos o nódulos).
6. Glándulas mamarias. Igual, hay que hacer medición, y exploración por nódulos y otras alteraciones antes de iniciar cualquier harmonización.
7. Exámenes de laboratorio indicados: Prolactina (al recibir estrógenos aumenta, si de base ya esta aumentada puede crearse un problema); examen general de orina que nos indica como está trabajando el riñón química sanguínea, la cual nos indica el funcionamiento del hígado, las proteínas de nuestra sangre, la glucosa, colesterol y otros lípidos. Finalmente un electrocardiograma, no está demás si tienes más de 40 años, ya que como veremos más adelante uno de los problemas de los estrógenos es que producen coágulos, si estas enferma del corazón, si fumas en exceso o si te drogas, estos aumentan.

La responsabilidad de tú doctor es el de mantenerte en condiciones apropiadas en el proceso del cambio.

EL PROCESO DE FEMINIZACIÓN

Un aspecto central en el proceso de feminización es el pensar que vas a tener que luchar contra el sistema de la testosterona, que ha estado en tú cuerpo desde el momento de la pubertad, y que no se trata de utilizar dosis de estrógenos elevadas, ya que el cuerpo no responde y se intoxica.
Las hormonas sexuales actúan en el cuerpo contactando unas estructuras que se encuentran en la mayoría de las células y que se denominan receptores. Los receptores a estrógenos son abundantes en las mujeres, pero casi no existen en los hombres, los receptores de testosterona son abundantes en los hombres genéticos pero poco en las mujeres genéticas. Se ha comparado a los receptores a cerraduras de una puerta, y a las hormonas a las llaves específicas para cada puerta. No sirve de nada tener un exceso de llaves (estrógenos) si el cuerpo no ha formado cerraduras (receptores a estrógenos), por lo tanto al principio, con las primeras dosis, lo que hacemos es indicarle al cuerpo que ahora necesita fabricar cerraduras para la llave estrógeno y que baje la producción de cerraduras para testosterona. Esto ocurre en un lapso de 3 a 6 meses, y es cuando ya tenemos una clara respuesta a estrógenos. Los anti-andrógenos funcionan tapando las cerraduras para testosterona, y de esta manera sólo hay un efecto de los estrógenos.
CON LO ANTERIOR EN MENTE RECUERDA QUE NO SE TRATA DE DOSIS DE HORMONAS SINO DE LA RESPUESTA GRADUAL QUE SE VA OBSERVANDO EN LOS TEJIDOS AL CREAR RECEPTORES A ESTRÓGENOS.

Desarrollo de senos. Los senos llegan a su máximo de crecimiento al año de tratamiento constante. En cada visita al médico se debe de hacer mediciones del tamaño de los senos. Estos no van a crecer más del tamaño de los senos que ves en las mujeres de tu familia. Hay cambios tempranos (uno a tres meses) en la zona que rodea al pezón y que se llama areola, con aumento de coloración y tamaño, hay levantamiento del pezón, y bolitas en la areola que son las glándulas de Montgomery. Si tienes una amiga mujer genética que haya estado embarazada puedes pedirle (si tienes confianza) que te muestre como es su areola, pezón y glándulas de Montgomery. Uno de los estímulos para acelerar el crecimiento es la succión, si tienes pareja pídelo que lo haga, con gentileza y que además te ayude a darte masaje en esta área. La succión del pezón hace que este crezca, debido a un proceso normal que se origina en el cerebro y a una hormona que tenemos hombres y mujeres y se llama oxitocina.

Piel y pelo. Esta se hace más delgada y fina. SI además hay electrolisis se puede lograr que la piel este muy suave. El pelo se hace delgado y suave, y el vello del cuerpo se cae, sobre todo en piernas y brazos. Sin embargo el vello de cara y tronco puede persistir, los anti-andrógenos son útiles para el manejo de esto.

Distribución de grasa. Esta se deposita en caderas (en las mujeres genéticas esta grasa se utiliza en el embarazo); senos piernas. En cada visita médica es importante medir la relación entre caderas y cintura.

Testículos y pene. Al inicio de la administración de los estrógenos hay una disminución del tamaño del pene, los testículos también disminuyen, y llegan a darse casos en donde suben y se colocan en el canal inguinal (conducto que sale del abdomen), esta situación es peligrosa, porque el tejido de los testículos es sensible al calor, por eso los tenemos colgando, para que estén frescos, si se queda un testículo sin bajar a las bolsas del escroto se puede hacer cáncer. Es muy importante que te revises con regularidad en tamaño y localización de los testículos y que le comentes al médico sobre los mismos en el proceso de harmonización. Existen aparatos de plástico o madera para medir el tamaño de los testículos, es importante que se haga este proceso regularmente.
La glándula prostática tiene cambios en el hombre genético, creciendo después de los 50 años, hay nódulos y posibilidades de cáncer, es importante que te revises cada año, en dos ocasiones. Aun cuando los estrógenos reducen el tamaño de la próstata, algunos tumores de próstata no son sensibles a hormonas. Por otro lado al haber una baja de tamaño de la próstata se pueden corregir algunas de las alteraciones al orinar

Colesterol y lípidos. El colesterol, trigliceridos y proteínas asociadas disminuyen con los estrógenos.

LOS ESTRÓGENOS NO VAN A PRODUCIR LOS SIGUIENTES CAMBIOS:

1. Cuerpo bello (esto se hace con ejercicio y cuidados)
2. Cambio de la intensidad y tono de la voz. La laringe, que es el órgano con el que emitimos la voz, una vez que cambia en la pubertad por la testosterona, ya no regresa de tamaño. Existen procedimientos quirúrgicos para cambiar la voz, junto con una terapia del lenguaje.
3. Disminución de la cintura, el aumento de las caderas hace que parezca que baja el tamaño de la cintura, pero eso se hace con ejercicio y dieta. Existe el procedimiento quirúrgico de remover la 11ª y 12ª costillas, con lo cual también se puede hacer una disminución del diámetro de la cintura.

ANTI-ANDRÓGENOS
En las persona T que requieren un cambio más importante y definitivo este tipo de recursos está indicado conjuntamente con los estrógenos Los anti-andrógenos suprimen la producción de testeosterona y permiten que no se inhiba la feminización. La mayoría de los anti- andrógenos se utilizan en medicina para otro tipo de padecimientos, por lo que deben de ser administrados por un médico que este familiarizado con el proceso de feminización. En mujeres transexuales.
La espironolactona es el más empleado, su nombre comercial es Aldactone. Es antihipertensivo, y produce aumento de la diuresis (se orina demás), por lo que hay que tener una buena reposición de líquidos y de potasio (este se encuentra en jugo de naranja y hay preparado comerciales de potasio). Las dosis iniciales van de 100 a 300 mg al día, de preferencia en la mañana, para que no se interrumpa tu sueño por estarte levantando a orinar. Pueden usarse en dosis hasta de 600 mg al día. Si padeces de presión alta, tendrás un beneficio extra ya que baja tu presión arterial.
Otro anti-andrógeno es el acetato de leuprolide (Lucrin Depot – Abott) Es una inyección de depósito de 3.75 mg, que se administra intramuscular cada 4 semanas. El principal inconveniente de este medicamento es su precio y que puede haber malestar moderado en músculos.
Otro de estos medicamentos es el ketoconazol, el cual se utiliza como anti-micótico (contra hongos). Existen diferentes productos comerciales: Nizoral, Conazol, Termizol, Nastil. Las dosis recomendadas son de 200 a 400 mg al día. Este medicamento tiene un efecto tóxico en el hígado en algunas personas, por lo que se dbe de hacer una monitorización del funcionamiento del hígado cada mes al principio y luego cada tres y 6 meses, hay reportes de que hay personas que desarrollan tolerancia, es decir que después de un tiempo los niveles de testosterona ya no son reducidos.
El acetato de cyproterona (Androcur), se recomieda en dosis de 100 mg al día. Produce una conducta femenina importante, sin embargo hay sensibilidad en algunas personas a nivel del hígado, y variaciones en estado de ánimo (irritabilidad, tristeza, enojo), si esto continua hay que suspenderlo.

ESTROGENIZACION EN MUJERES TRANSEXUALES

El empleo de pastillas anticonceptivas, no está recomendado porque estas poseen progesterona en altas dosis y pueden ser promotores de coágulos y problemas cardiacos. Si feminizan, pero hay muchos riesgos, además la progesterona puede tener un efecto “Testosterona-similar”

Puntos a tomar en cuenta:
1. Las dosis de estrógenos deben de ser moderadas- La duplicación de dosis o usar varias pastillas e inyecciones llevan a complicaciones
2. Se requiere que el tejido (el cuerpo) se feminice poco a poco, porque requiere de producir los receptores o cerraduras para que actúen los estrógenos.
3. Las preparaciones orales y tópicas (piel) se prefieren a las inyectadas en un principio sobre todo porque si hay un evento indeseable, se pueden suspender un tiempo, las inyecciones tienen duraciones de dos a cuatro semanas. Los 17 beta estradioles son los productos de elección, por lo que productos que lo contienen son de primera elección.
4. Trata de no compárate con otras chicas que están en el mismo tratamiento, en cuanto a los resultados, por ejemplo de crecimiento de senos o nalgas. Los tejidos responde diferentes y las comparaciones pueden llevar a abuso de hormonales.

ESTRADIOL
Esta preparación viene en tabletas de 0.5 mg, 1 mg y 2.0 mg preparados comerciales:
Clinaderm parche de 7 días
Oestrogel
Primogyn
Cyclofem
Clyane
Clymene

ESTROGENOS CONJUGADOS

Premarin Tabletas
Premarin Crema
Premarin Inyectable
Sultrona
Premelle

Las preparaciones tópica o en cremas y geles como Premarin, Oestrogel, Premastan. Se deben de aplicar en el pecho, la idea no es que sólo aumenten los senos, sino que se absorben bien ahí y hacen que aumente el pecho. No se deben de aplicar en el recto, aun cuando algunas traen un aplicador vaginal o son óvulos.
Los parches de estrógeno tienen diferentes duraciones. Este es el método recomendado para las mujeres transgéneros arriba de 40 años.

EFECTOS ADVERSOS DE LOS ESTRÓGENOS
GANANCIA DE PESO
Este es un hecho que puede limitarse con dieta. Hay retención de líquidos, pero además hay aumento de apetito por carbohidratos (azúcares).Se puede necesitar el auxilio de un nutriologo y medicación para disminuir el apetito

PROBLEMAS CON LAS VENAS
Dolor en piernas. Se desarrolla una sensibilidad en las venas. Se requiere que se levanten las piernas por dos o tres veces al día, por periodos de 5 minutos, si tienes tendencia a várices debes de utilizar medias ajustadas, y se pueden usar diuréticos como la espironolactona, que además es anti-andrógeno.

Flebitis (Inflamación de las venas). Este es el problema más serio del uso de estrógenos, ya que se acompaña de formación de coágulos. Los factores que aumentan esta probabilidad es el uso de grandes cantidades de estrógenos, tener más de 40 años, vida sedentaria (sin ejercicio), estar de pie por mucho tiempo, uso de nicotina (tabaco). Los coágulos que se forman en las venas, se desprenden y pueden ir a pulmones, corazón o cerebro, y ser causa de muerte.

Hipertensión. En estudios con grandes poblaciones de transgéneros (Free University Hospital of Amsterdam), se ha reportado que el 5 % de las mujeres transgénero con estrógenos pueden desarrollar hipertensión, sin embargo esta es benigna y puede ser tratada aun sin interrumpir la administración de hormonas. Sin embargo si se debe de estar pendiente de esta eventualidad, para recibir tratamiento. Dolor de cabeza intenso y pulsátil, zumbidos en los oídos, visión borrosa y palpitaciones son casos de elevación en la presión arterial.

Hipotiroidismo (disminución de la actividad de la tiroides). Esto ocurre en mujeres genéticas que reciben estrógenos y es una eventualidad en mujeres transgéneros que reciben estrógenos. Hay aumento en la parte anterior del cuello, con baja de energía, somnolencia, baja tolerancia al frío, caída de pelo abundante, cambios en piel y en uñas (resecas y quebradizas) esta es la razón por la cual es importante que se tengan niveles del funcionamiento de las hormonas tiroideas antes de iniciar la administración de hormonas.

Actividad sexual
Esta se modifica en diferentes grados. La administración de estrógenos produce disminución de genitales, y disminución del deseo sexual, pero si además se toman anti-andrógenos, el cambio es más importante, porque estamos ante una castración química. Los cambios a más de seis meses, son en el sentido de la esterilidad, respecto a la respuesta sexual también hay cambios y estos se pueden tratar de diferentes formas. El deseo sexual baja en las mujeres transexuales, al nivel de una mujer genética, pero esto puede ser muy notorio, ya que en el hombre las ideas sexuales están presentes en mucha más frecuencia que en la mujer genética. Esto es que un hombre genético esta pensando en sexo cada dos o tres minutos, mientras que una mujer genética, piensa dos o tres veces al día en ello. Entonces en el proceso de hormonización se tiene un patrón más hacia lo femenino, pero con todo esto si es posible tener relaciones sexuales satisfactorias, con una filosofía más femenina, es decir en donde el afecto, el trato, la sensibilidad, sean más importantes que el terminar eyaculando. Una mujer transexual puede tener orgasmos sin eyacular, o con poca cantidad de semen, este es transparente y debe de ser una experiencia que sea buscada con su pareja. La penetración puede ser sólo parte del tener relaciones sexuales, pero para tener eyaculación la mujer transgénero requiere de afecto y cariño y de estar enfrente de su pareja, solo cada pareja decide como y cual será la forma de amarse.

Enfermedades Cardiovasculares (corazón). Las alteraciones en corazón y arterias con el uso de hormonas estro génicas es poco frecuente, generalmente existen alteraciones previas.

Cálculos en vesícula. Es un poco más frecuente que en hombres e igual que en mujeres genéticas.

Enfermedades psiquiátricas. Esta es una eventualidad, que puede presentarse con el uso de estrógenos, aunque no se sabe si es directamente por estas hormonas. Las mujeres genéticas, se deprimen dos veces más que los hombres genético, y se ha observado que las mujeres transgéneros también se deprimen más, sobre todo si hay antecedentes familiares, uso de drogas, depresión previa u otro trastorno psiquiátrico. Tener una alteración psiquiátrica no es una contraindicación de homonización, pero debe de ser tratada conjuntamente.

Alteraciones diversas. Se pueden presentar cuadros de dolor de cabeza, erupciones en la piel, y elevación de algunas pruebas en hígado. En cuanto al hígado, es importante mantenerlo bien, no porque las hormonas femeninas lo afecten, sino porque es el sitio en donde se eliminan las hormonas.

Las otras mujeres transgéneros que no quieren cambiar completamente hasta la castración, también pueden tomar hormonas con fines estéticos, hay que recordar que tendrán que tener los mismos cuidados médicos que las mujeres transexuales, y que el objetivo es feminizarse, sin utilizar dosis muy grandes de estrógenos.

CONCLUSIONES

Por lo que he expuesto, se puede concluir, que no es algo simple usar hormonas, que es una decisión responsable y en donde hay que tener como prioridad número uno la salud personal, tanto física como mental. EL cuidado médico es esencial, si tú médico no aprueba el uso de hormonas o no quiere hacer el control debido, hay que cambiar de médico.

No soy tu chiste





















Mamá, soy transexual


¿Qué haría si a los 4 años su hija le dice que ella quiere ser un niño? ¿Y si a los 14 empieza a usar ropa masculina porque no se siente mujer, sino hombre? Los transexuales son personas cuyo sexo biológico no coincide con su sexo sicológico. El conflicto comienza en la infancia, y se intensifica en la adolescencia. Hoy, en EE.UU. y Europa, se debate qué hacer cuando un menor de edad, diagnosticado como transexual, pide cambiar de sexo. En Chile, la discusión recién comienza.

Por Carola Solari y Consuelo

Unas fotos en la pared. En el departamento que Jimena Norambuena (46) tiene en el centro de Santiago, el único rastro de que alguna vez ella fue madre de una niña, son esas fotos en la pared. Ahí está Araceli Riquelme, a los 2 años, con el pelo largo y crespo y el delantal a cuadros que usaba en el jardín infantil de su ciudad natal, Chillán. Al lado de esa imagen, hay otra. Araceli a los 4, vestida de tortuga ninja, en actitud desafiante. “Fue imposible vestirla de princesa. Lloró y pataleó hasta que acepté que se disfrazara de tortuga”, dice Jimena quien, al mirar retrospectivamente, señala esa edad, los 4 años, como el momento en que todo partió. Cuando su hija dio las primeras señales de que se identificaba más con los niños que con las niñas.
Hoy, Araceli se llama Michel, tiene 26 años y vive como un hombre transexual tras haberse extirpado quirúrgicamente los pechos, los ovarios y el útero. Además, sigue un tratamiento hormonal de reasignación de género y está tomando hormonas masculinas. “A los 4 años pedía soldaditos para el cumpleaños y andaba en bicicross. Rechazaba todo lo rosado y femenino. Yo pensé que con los años se le pasaría. Pero no fue así, persistió”, cuenta la madre, quien criaba sola a su hija porque estaba separada. En el vocabulario de Jimena, como en el de la mayoría de las madres chilenas, la palabra transexual no existía. Lo más lejos que llegó fue pensar que su hija podía ser lesbiana. Por eso no advirtió que el comportamiento de Araceli podía ser señal de un conflicto de identidad sexual, conocido como disforia de género, que se caracteriza por un rechazo hacia el propio cuerpo, una identificación intensa y persistente con el otro sexo y un deseo de vestir, vivir y ser tratado como un miembro del sexo opuesto.
Se estima que hay un transexual por cada 15 mil personas. A diferencia de la homosexualidad, donde las personas se sienten atraídas por los de su mismo sexo –lo que se conoce como orientación sexual–, las personas transexuales sienten que nacieron en un cuerpo equivocado: anatómicamente son mujeres, pero sicológicamente se sienten hombres. O viceversa. Técnicamente la transexualidad es un diagnóstico siquiátrico, aunque hoy se debate, en el mundo, acerca de si es o no una enfermedad mental. Lo cierto es que uno de los criterios para diagnosticarlo es el sufrimiento que ser transexual conlleva: por un lado, el malestar con el propio cuerpo o sexo anatómico y, por otro, el rechazo familiar y social que provoca, especialmente en las primeras fases del proceso de cambio.
¿Por qué sucede? No se sabe, aunque hay varias teorías. Investigaciones recientes muestran que los cerebros de hombres y mujeres tienen diferente estructura. Y que, en el caso de los transexuales, sus cerebros estarían estructurados como los del sexo opuesto. De ahí que los primeros signos de esta condición aparezcan muy temprano, cuando los niños aprenden a distinguir que en el mundo hay hombres y mujeres. “Desde muy chicos suelen sentirse forzados y violentados, porque si el padre ve que su hijo se viste como niña, reprimirá esa conducta, y si la niña se comporta como hombre, rápidamente la tildarán de amachada. Por eso, cuando las personas transexuales relatan su infancia, siempre hay episodios de dolor, rechazo o discriminación”, señala Francisco Pérez Deney, sicólogo y sexólogo que trata a personas transexuales. Jimena supo que su hija era transexual justamente después de un episodio triste.
Araceli ya tenía 15 años. Era una joven muy retraída; ocultaba sus sentimientos y su cuerpo. Se fajaba los pechos para que no se le notaran, usaba ropa muy suelta, siempre andaba con la cara lavada y el pelo tomado. “Todo hizo crisis cuando un día en que estaba sola en la casa con mi hermana, Araceli se encerró en el baño con un cuchillo cartonero e intentó cortarse un pecho. No alcanzó a materializarlo, porque el contacto del filo con la piel le causó un dolor tan intenso que se detuvo. Cuando llegué y supe lo que había ocurrido sentí una culpa terrible por no haber advertido lo que pasaba, por no haber sabido contenerla y guiarla”, recuerda Jimena, que en ese momento tomó a su hija y le preguntó qué le pasaba. –Odio mi cuerpo, mamá. No sé qué soy: no me siento mujer, me siento hombre–, le dijo Araceli. Confundida, sin encontrar las palabras correctas para orientar a su única hija, Jimena recurrió a un siquiatra.
En esa consulta, Jimena y su hija escucharon por primera vez la palabra que de ahí en adelante marcaría sus vidas: transexual. “Lo difícil de tener un hijo transexual es cómo apoyarlo en algo que la gente rechaza, porque lo desconoce. Mi madre no lo tomó bien, mis hermanas me echaron la culpa. Yo nunca dudé en quedarme a su lado: es mi única hija, aunque ahora le digo hijo y le digo Michel. Pero reconozco que me dio pena cuando decidió sacarse los ovarios y el útero para ir pasando de mujer a hombre. Nunca seré abuela, Michel renunció a su capacidad reproductiva para poder vivir como un hombre transexual”.
Niños con desorden de género
En Estados Unidos y Europa hoy existe una subcultura creciente de padres que escriben en foros y listas de correos intercambiando información sobre niños y adolescentes transexuales. Dos veces al año se reúnen en la Trans-Health Conference, en Philadephia, el evento más grande sobre transexualidad en Estados Unidos. En 2004 solo un puñado de niños asistió con sus padres a la conferencia. Pero en 2008 llegaron 50 niños junto a sus hermanos, suficientes para tener un staff completo dedicado al cuidado y entretención de los menores, mientras sus padres asistían a las ponencias. En esos encuentros las mujeres y hombres transexuales de 50 y 60 años describen vidas de dolor y rechazo, marcadas por esconder maquillaje bajo el colchón, padres distanciados, autoagresiones a los propios genitales e intentos de suicidio.
Los transexuales de 20 y 30 años, por su parte, están dedicados a la lucha por los derechos humanos de la comunidad trans. Y los niños y adolescentes con desorden de género son los que abren la gran pregunta: cómo abordarlo, ya que ellos podrían ser la primera generación con la posibilidad médica de tener una pubertad vivida en el sexo contrario, el sexo con el que se identifican. Porque hoy cuando un adolescente es diagnosticado como transexual, se acepta –bajo ciertos criterios– retrasarle con hormonas el desarrollo puberal, para darle tiempo para madurar y decidir si cambiará o no de sexo cuando sea mayor de edad. El dilema es que la decisión de retrasar la pubertad no la pueden tomar los niños. Se requiere la autorización de los padres.
Alrededor del mundo las clínicas que se especializan en el trastorno de identidad de género en niños reportan una explosión de consultas en los últimos años. Citado en un reportaje de The Atlantic, el doctor Kenneth Zucker, director de la mayor clínica de identidad de género en Toronto, afirma que su lista de espera se ha triplicado en los últimos cuatro años a 80 niños. La doctora Peggy Cohen-Kettenis, quien dirige The Amsterdam VU University Medical Center en Holanda, asegura que la edad de sus pacientes ha bajado considerablemente desde que empezó a atender a menores de 16 años. “En los últimos 5 años la edad de los adolescentes que aplican a reasignación de sexo ha caído considerablemente. Ya no es inusual tener a niños de 12 años presentándose en las clínicas de identidad de género con el deseo de hacer la transición hacia el sexo opuesto”, señaló la doctora en 2008 a The Journal of Sexual Medicine.
“Estos jóvenes ya no están dispuestos a esperar varios años, sabiendo que la experiencia alienante del desarrollo de las características sexuales secundarias de su sexo biológico se completará y solo podrá ser revertida parcialmente, con un alto costo de intervenciones médicas”, agregó la doctora Peggy Cohen-Kettenis en el citado artículo.
De hombre a mujer
En Chile el tema parece raro y lejano, pero la discusión está comenzando. Valentina Verbal es una de las pocas transexuales chilenas con título universitario que circula públicamente sin esconder su condición. Es licenciada en Historia de la Universidad de los Andes, coordinadora de la comisión trans de la Fundación Iguales (la que preside el escritor Pablo Simonetti) y columnista del sitio web de noticias, El Dínamo. Valentina cree que su vida habría sido diametralmente distinta si hubiera podido asumir su condición en la adolescencia.
Lo hizo recién hace dos años, al borde de los 40. “Ya no daba más: me había pasado la vida entera ocultándolo. Desde niño me sentí mujer, pero me reprimía: sabía que no podía jugar con muñecas o vestirme con la ropa de mi hermana. Me daba terror contárselo a mi papá, que es marino. Ahora hay mucha información, pero si hace 30 años ser gay era terrible, qué decir ser transexual; nadie sabía lo que era esto y, a lo más, se asociaba con ir a pararse en una esquina disfrazado de mujer. No quería eso para mí”, dice. Valentina atravesó paulatinamente el proceso de pasar de hombre a mujer cuando estaba terminando su carrera y asistiendo a una terapia.
Lo primero que hizo fue contarles a sus padres: les escribió una carta. “Para ellos fue fuerte, porque son mayores y conservadores. No sé si lo entendieron, pero me apoyaron; mi mamá me respaldó emocionalmente y mi papá, que es más racional, se preocupó mucho: de cómo iba a trabajar ahora, de qué iba a vivir”, dice. La misma carta se la envió a sus hermanos y amigos. “La mayoría me respondió en forma positiva, pero solo un par de amigos quiso juntarse conmigo como Valentina. Mi hermano, por ejemplo, de quien era muy cercano, nunca más volvió a salir conmigo, vestido de mujer, a la calle”, dice.
Valentina empezó un tratamiento hormonal de reasignación de género –bloqueadores de sus hormonas masculinas e ingestión de hormonas femeninas– que le provocaron cambios corporales: se le suavizó la piel, se le afinó la voz y se le debilitó el vello corporal. También se inscribió en un curso de maquillaje, empezó a vestirse de mujer y a usar el nombre con el que todos la conocen ahora: Valentina. Hoy, sus compañeros y profesores de la Universidad de los Andes seguramente no podrían reconocerla. “La ventaja de empezar la transición de género cuando eres joven es que te ahorra mucho sufrimiento. Cuando salí del colegio tenía claro que me sentía como mujer y no poder expresarlo me generó una depresión severa y obesidad mórbida: subí 50 kilos.
Comía porque detestaba mi cuerpo, no quería ser hombre. Hoy, que por fin estoy viviendo como la mujer que he sido siempre, tengo que deshacer toda la biología masculina que tuve por casi 40 años y buscar un lugar en la sociedad para que me dejen vivir como mujer transexual”, dice Valentina. Asegura que, en parte, la vida pública que ha asumido es para que se conozca y acepte más a los transexuales. “Encontrar trabajo como mujer transexual fue difícil y eso que tengo título universitario. El primero y único que encontré en mucho tiempo, fue como empaquetadora de fruta en el sur, donde viven mis padres. Después trabajé como encargada de comunicaciones de una ONG. Pero lo que me gustaría es trabajar de académica. No lo he intentado aún, pero así como hay historiadores homosexuales, quiero que me acepten como historiadora transexual”.
Los adolescentes chilenos
El doctor Enzo Devoto, endocrinólogo que realiza tratamientos hormonales de reasignación de sexo a personas transexuales, ha verificado en los últimos cinco años el aumento de pacientes menores de 18 años que visitan su consulta en Providencia. “El problema es cuando los niños con disforia de género se dan cuenta muy chicos, porque no se puede hacer tratamiento de reasignación de género antes de los 18 años. A lo más, si entran en una crisis muy fuerte, se les puede retrasar la pubertad”, señala. La asociación Harry Benjamin International Gender Dysphoria Association publica cada año un manual de estándares de asistencia y tratamiento de esta condición.
En él se basa el doctor Devoto y el cirujano chileno Guillermo MacMillan, uno de los pocos cirujanos especialistas en reasignación de género. Las etapas del tratamiento son bien determinadas: La primera, es el diagnóstico de un siquiatra que certifique que la persona realmente tiene un trastorno de identidad sexual. La segunda, el tratamiento hormonal para masculinizar o feminizar los caracteres sexuales secundarios. Esta etapa, que se considera de transición, se hace coincidir con que la persona comienza a vivir con el rol, ropa, nombre y vida social correspondiente a su sexo síquico. La tercera, es la etapa quirúrgica y, para acceder a ella, es requisito haber pasado por las dos anteriores.
Una de las primeras operaciones que se realiza es la remoción de los ovarios o testículos, lo que detiene la producción de hormonas sexuales. También se practican mastectomías para quitarse o ponerse pechos. Y también se hacen reestructuraciones de genitales, la operación más compleja, que requiere de una alta especialización. En la cirugía de hombre a mujer se realiza una vaginoplastia: la piel del pene es usada para reconstruir un canal vaginal. En las cirugías de mujer a hombre se realiza una faloplastia: la formación de genitales masculinos mediante la extracción de piel de otras partes del cuerpo. No todos los transexuales se operan los genitales, porque es una cirugía cara y puede conllevar pérdida de sensibilidad en esa zona. Para operarse es obligatorio ser mayor de 18 años. Sin embargo, el manejo endocrino sí está a disposición de los menores de edad que estén pasando por una crisis emocional a raíz de su desarrollo corporal y que, además, cuenten con la autorización de sus padres. El tratamiento, en todo caso, es reversible. “Apenas dejas de inyectar hormonas, comienza la pubertad normal”, dice el doctor Devoto.
Escolar en problemas
En marzo pasado un joven de Rancagua, Ariel Muñoz (16), conoció a su nuevo curso, luego de repetir primero medio. Llegó el primer día de clases con su pantalón y polera gris recién lavados y el pelo corto. Observó a sus nuevos compañeros y compañeras de clase y se sentó en un banco de la última fila. Cuando entró la profesora y abrió el libro de clases para pasar lista, empezó a comerse las uñas hasta hacerse heridas en los dedos. –¿Araceli Muñoz?– preguntó la profesora.
Ariel dudó un momento, con la espalda encorvada y la cabeza gacha como si quisiera plegarse, esconderse. –¿Araceli Muñoz? Levantó la cabeza, estiró el brazo para decir presente y trató de controlar las emociones que se le atoraban en el pecho. –¿Tú eres Araceli? ¿Cómo? Si eres hombre– reclamó la profesora mientras los 36 estudiantes de la sala miraban a Ariel, cuchicheando y riendo burlonamente. Ariel no parece una jovencita. Tiene el pelo cortado al rape, la voz grave y el torso plano de tanto fajarse los pechos.
Se viste como hombre, se mueve como hombre; es un gran jugador de fútbol e ingresó con beca deportiva al Liceo Comercial Diego Portales de Rancagua, al que asiste desde el año pasado. Pero su carné no dice lo mismo. Dice que se llama Araceli (un alcance de nombres con el primer caso) y que su sexo es femenino, lo que provoca situaciones incómodas y confusas. Porque Ariel es un adolescente transexual, pero no tiene un documento legal que lo respalde para poder vivir como él se siente: como un hombre.
Cambiar el nombre es un proceso relativamente sencillo para cualquier persona que argumente que tiene un nombre ridículo. Pero hacerlo porque se es transexual es mucho más complicado. Al no existir como causal en la ley, la petición de cambio de nombre y género queda a criterio del juez. Todos los magistrados exigen demostrar la condición de transexual, lo que implica presentar informes siquiátricos y pasar por evaluaciones en el Servicio Médico Legal. Pero, además, para modificar el nombre y el sexo legal, algunos jueces solicitan que la persona haya pasado por la cirugía de reasignación sexual.
Según los registros que lleva desde 2002 la Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad (OTD), once transexuales chilenos han logrado modificar nombre y sexo en su carné. Y otros 6 han podido modificar solo su nombre.
Pero Ariel está muy lejos de todo eso, todavía. Recién hace un año empezó a vivir en el género con el que se identifica y las reacciones de su entorno han sido violentas. Por eso está en tratamiento por depresión y siguiendo terapia, porque tuvo intento de suicidio. “En el colegio lo han tratado muy mal, desde que empezó a asumirse como hombre: no lo entendieron, lo obligaron a seguir usando falda, una profesora le dijo que estaba endemoniado y el director, en un ataque de ira, lo zamarreó tan fuerte que lo dejó con hematomas en los brazos. Ariel dejó de ir a clases y terminó repitiendo primero medio”, dice Catherine Troncoso (36) su madre, quien lo ha apoyado y, buscando ayuda, llegó a la OTD, donde entregan asistencia sicológica gratuita. Ahí, cuando lo atendió el sicólogo, Ariel supo que era transexual y que había más personas así. Hoy, en la terapia el sicólogo intenta reparar la violencia que Ariel ha recibido por su condición.
Durante el segundo semestre del año pasado la madre de Ariel hizo gestiones en la División de Educación de la Corporación Municipal de Rancagua para que le garantizaran a su hijo un trato digno en el colegio y lo autorizaran a asistir con pantalón en vez de falda: lo consiguió luego de demostrar, con un certificado del sicólogo tratante, que Ariel es transexual y su deseo de ser hombre no es un capricho pasajero de adolescente.
Por eso, el primer día de clases de este 2011 fue un nuevo comienzo para Ariel. Cuando la profesora pasó la lista y preguntó por Araceli, él pidió permiso para salir adelante y aclarar lo que pasaba. Estaba nervioso, se hirió los dedos comiéndose las uñas. –Hola, quiero decirles algo. Soy transexual y nací en un cuerpo equivocado. Nací como mujer, pero siempre me he sentido hombre. Mi carné dice que me llamo Araceli. Pero quiero pedirles un favor. Que me digan por mi apellido, Muñoz. O por el nombre que estoy usando ahora: Ariel.
A pesar del buen pronóstico que auguraba el anuncio que Ariel le hizo a su curso, al cierre de esta edición supimos que nuevamente tuvo que dejar de ir a clases y dará exámenes libres, luego de que un profesor lo agarrara a garabatos y lo amenazara con golpearlo por su condición de transexual.
El caso de Andrés
Andrés Rivera, el fundador y presidente de la OTD es, a todas luces, un hombre. Nada en su apariencia y su comportamiento delata que alguna vez este consultor en materia de identidad sexual de la ONU, que está casado y tiene 47 años, fue alguna vez una mujer que estudió Educación Parvularia. Andrés es uno de los pocos transexuales chilenos que ha logrado obtener el cambio de sexo y género legal, en 2007, sin haberse realizado la cirugía de reestructuración genital; “no la necesito, tengo una buena vida sexual así”, dice. Sin embargo, para efectuar la petición ante el juez, Andrés tuvo que pasar por el quirófano para quitarse los pechos y sacarse el útero y los ovarios. “Para pasar de mujer a hombre, tienes que renunciar a tu capacidad reproductiva.
Tuve que hacerme una histerectomía”, explica. Hoy, Andrés lucha para que sea posible cambiar la identidad legal sin necesidad de pasar por la transición hormonal y quirúrgica. “El carné es un problema cotidiano que urge resolver. Para nosotros situaciones triviales como cobrar un cheque, ir al consultorio, votar en las elecciones o simplemente ir al baño en un restorán, se vuelven tremendamente complejas cuando la apariencia física no coincide con lo que dice el carné”, dice. Hace diez años, empezó su cambio de sexo. Comenzó a tomar testosterona, a vestirse como hombre y a usar el nombre de Andrés en vez de María Georgina.
El añorado cambio de género, con todo, tuvo costos personales. “Se me ocurrió salir en un programa de televisión y, aunque no me mostraron la cara, todo el mundo me reconoció. Fue una bomba. Yo tenía una consultora que hacía asesorías de proyectos, a la que le iba increíble; pero tras el programa, los clientes desaparecieron. También desapareció mi familia. Mis hermanos me dieron la espalda. Mi papá ya estaba muerto y mi mamá no lo entendió; todavía no lo entiende. No la juzgo: amíme tomó 37 años aceptar lo que me pasaba”. La única que no se fue de su lado fue Rosita Carolina, entonces su amiga, hoy su esposa. Porque lo primero que hizo Andrés cuando salió el fallo judicial que le permitió cambiar su nombre y sexo legal, fue casarse por el civil, con ella, con quien llevaba 4 años pololeando.
Rosita era una mujer separada, con dos hijos. Cuenta Rosita: “Cuando lo conocí vi a un hombre. Fue mi amiga quien me aclaró que se trataba de una mujer. ‘Qué ahombrada’, pensé, porque se sentaba como un hombre, tomaba cerveza como un hombre. Era, de hecho, caballero y atento”. Y agrega: “Nuestro amor fue un proceso. Al principio pensaba que no estaba bien, me costó aceptarlo. Pero con el tiempo encontré la mejor forma de explicármelo: me enamoré de una persona completa, no de un órgano sexual. Y Andrés es una bellísima persona”. Andrés y Rosita Carolina se han convertido, en el mundo transexual, en un ejemplo a seguir. Representan la tan ansiada normalidad con la que los transexuales sueñan: una pareja, una familia, una vida tan
auténtica que hasta los hijos de Rosita saben y aceptan la condición de Andrés. Ellos lo atribuyen a que han sido muy transparentes y a que siempre les inculcó a sus hijos el respeto y la tolerancia como valores importantes. “La única condición que le puse a Andrés cuando nos convertimos en pareja, fue que mis hijos, que tenían 9 y 10 años lo aprobaran. Un día me senté con ellos y se los expliqué en detalle. Y, para mi sorpresa, lo tomaron con naturalidad”, dice Rosita. Andrés agrega: “No somos monstruos, no somos raros. Somos seres humanos. Mi sueño es que la sociedad entienda que tiene que ser más inclusiva. Que necesitamos cambios legales y aceptación, porque no podemos seguir obligando a un escolar transexual a ponerse falda a la fuerza o agarrarlo a garabatos e, incluso, pegarle porque es diferente”.
Algunas definiciones
TRANSEXUAL: Persona que se siente del sexo opuesto a su sexo biológico.
HOMOSEXUAL: Persona que se identifica sicológicamente con su sexo biológico pero siente atracción por los de su mismo sexo.
TRAVESTI: Persona que usa vestimenta del sexo opuesto.
TRANSGÉNERO: Persona que tiene una indefinición sexual, sin identificarse estrictamente con ninguno de los dos sexos.
HERMAFRODITA: Persona cuyos órganos reproductivos poseen características ambiguas, con rasgos femeninos y masculinos al mismo tiempo.

http://www.paula.cl/reportaje/mama-soy-transexual/
 

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